Cada vez que navegamos por Internet, si nos fijamos en la barra de direcciones, podemos ver que todas comienzan por HTTP, en algunas ocasiones con una S al final, pero ¿sabemos que significa esto?

HTTP quiere decir protocolo de transferencia de hipertexto. Sus siglas provienen de su nombre en ingles: Hypertext Transfer Protocol, y la S es de seguro o secure, como se llama en el idioma británico.

Ya tenemos claro que significa HTTPS pero ¿qué es? ¿Qué hace? ¿Por qué esta allí?

Las respuestas a estas preguntas son sencillas. Primero que todo, HTTPS es el protocolo encargado de la transferencia de los datos. Este fue creado en 1992 por Netscape Communications, pero solo hasta el año 2000 fue adoptado como un estándar web. Está basado en HTTP pero utiliza SSL (Secure Socket Layers) para el cifrado de la información.

Para poder configurar un servidor web con este protocolo es necesario crear certificados de clave pública, los cuales deben estar avalados por una autoridad de certificación ya que sin esto el navegador no permitirá su uso.

¿Por qué es tan importante?

El antiguo HTTP es muy inseguro, y cuando se necesita manejar datos confidenciales se hace indispensable la seguridad de los datos. Ahí es donde se hace necesario el uso de HTTPS, ya que como utiliza SSL se crea un cifrado de los datos brindando mayor seguridad en la transferencia de los mismos.

Si nos fijamos al momento en que accedemos a las distintas plataformas bancarias o de compras, se puede observar que estas trabajan con HTTPS. Incluso hoy en día se usa en la mayoría de las webs ya que de esta forma se está seguro contra ataques man-in-the-middle y eavesdropping.

El uso de HTTPS no solo brinda seguridad sino también el interés de más usuarios para el uso de nuestra web. Debido a que este sistema brinda gran tranquilidad al trasferir los datos, las personas prefieren utilizar las webs bajo este protocolo, y desechan las que trabajan con el antiguo HTTP. Incluso hoy en día el buscador de Google sitúa en mejores puestos las webs basadas en este protocolo, mejorando de esta forma el posicionamiento de nuestra web.

Este sistema también permite la verificación del usuario, mediante la creación de un certificado para cada una de las personas autorizadas, el cual se guarda en el navegador.

Dicho protocolo genera seguridad en todo momento debido a que sus certificados solo se pueden usar siempre y cuando no estén comprometidos o hayan expirando, información la cual es verificada por los navegadores al momento de acceder a la web.

¿Se puede saber con qué protocolo trabaja la web?

Claro, esto es muy sencillo. Con tan solo ver el navegador ya sabemos bajo qué protocolo está la página web, incluso si llevamos nuestro cursor hasta donde tenemos el dibujo del candado se puede ver las credenciales del sitio. De esta manera podemos estar tranquilos con respecto a los datos que manejaremos por medio de la página y cómo serán tratados los mismos.