Si has pensado o estás pensando en hacer un sitio web para tu empresa, seguro que habrás escuchado acerca del hosting o alojamiento web como elemento indispensable para comenzar a trabajar en tu sitio. Es por esto, que te explicaremos qué es el hosting y qué tipos existen para que selecciones el más adecuado según tus necesidades.

¿Qué es el hosting?

El hosting o alojamiento web es el espacio donde se encuentra un sitio para que las personas puedan acceder a él. Es decir, sin hosting, no hay forma de que una página pueda ser vista desde diferentes lugares del planeta con tan solo escribir su dirección en el buscador. Entonces, puedes entender que el hosting es quien almacenará todo tu sitio para luego mostrarlo en Internet.

Ahora bien, ¿dónde está el hosting?

El alojamiento web se encuentra en servidores que son no más que computadoras, los cuales tienen componentes muy potentes con el fin de procesar diferentes datos al mismo tiempo.

Normalmente, si hablamos de un hosting para alojamiento web, estamos hablando de ordenadores que están encendidos 24 horas 7 días a la semana para que en ningún momento, tu página deje de aparecer o funcionar correctamente.

En conclusión, el hosting es una parte de un servidor web que tiene características definidas: potencia de procesamiento, memoria RAM, etc. Y claro, entre más funcionalidades y mayor capacidad el precio será mayor.

¿Qué tipos de alojamiento web existen?

Los diferentes tipos de hosting están clasificados según su organización en el servidor, acá te contamos los 3 más comunes:

Hosting compartido

Se trata de una porción de un servidor en la que otros usuarios también tienen alojados sus sitios. Según el plan que escojas puedes llegar a tener diferentes sitios web en este mismo hosting.

Es decir, en el hosting compartido, varias personas alojan su web en mismo servidor.

Además, el proveedor que escojas informará la cantidad de espacio en disco que tienes disponible y la cantidad de banda ancha de tráfico, cuentas de correo, etc.

Servidor dedicado

Este es todo un ordenador dedicado para el funcionamiento de tu sitio web. Tú defines el uso que quieres hacer a la máquina. Estos son recomendados para proyectos como grandes plataformas o sitios que van a tener mucho tráfico y necesitan los suficientes recursos para no fallar.

Servidor virtual privado

Dentro de un mismo servidor se crean sectores virtuales privados y allí se les asignan los recursos que estos tomarán del ordenador, de esa forma pueden existir varios hosting virtuales en un mismo servidor y no compartir los mismos recursos del server.

Además, brinda un mayor rendimiento que el alojamiento compartido ya que, según las necesidades del cliente y de la web, se irá adaptando este espacio virtual.

Ahora ya conoces los principales tipos de hosting que existen, elige el tuyo según el tamaño de tu proyecto y de las herramientas que vayas a necesitar. De ahí, que selecciones un plan adecuado que cumpla tus expectativas y entiendas correctamente para evitar que después de adquirirlo te encuentres con retrasos o gastos inesperados.