Es importante entender la diferencia entre alojamiento web y registro de dominio. Si bien es cierto que los dos conceptos se refieren a requisitos indispensables a la hora de navegar en la web, suele confundirse la utilidad de cada uno de ellos.

Entendiendo lo virtual a partir de lo real

La mejor forma de entender este asunto virtual es mediante un ejemplo real de nuestra cotidianidad. Para ello, vamos a comparar una website con una tienda física. Veamos.

El nombre es como el dominio

Imagina que vas a abrir una tienda o un pequeño supermercado en tu barrio. ¿Qué nombre le pondrías? ¡Listo, ya lo tienes! Un chispazo de genialidad te inspira y te imaginas en grandes luces de neón el letrero de tu tienda: «El emprendedor del siglo XXI». En esta analogía, ese sería el dominio.

Ahora, las personas empezarán a llamar al local por el nombre de la tienda, pero cuando el repartidor de correo llegue a traer mercancía o documentación, seguramente comprobará que se encuentra en la ubicación exacta gracias a la numeración específica anotada por el remitente. Esa dirección numérica sería algo así como la dirección IP del servidor que aloja tu sitio web.

Ahora te detienes a pensar en las cuestiones legales como la declaración de impuestos. Debes registrar ese nombre en la institución gubernamental correspondiente, la cual te concederá el permiso o licencia de funcionamiento. Pues bien, es entonces que decides hacer el registro del nombre de tu tienda de la misma manera que en lo virtual se hace un registro de dominio.

La locación es como el espacio digital para el alojamiento web

Ya casi estás listo para abrir al público tu tienda, pero… ¿ya tienes el local en el que acomodarás los estantes, las mercancías, las cajas, el personal y demás? También necesitas un lugar para almacenar el stock qué aun no está expuesto en los estantes, así que decides tomar en arriendo un local amplio y cómodo, dedicado exclusivamente al funcionamiento de tu tienda. Pues bien, este local equivale a lo que en la virtualidad es el alojamiento web o web hosting qué alojará los archivos de tu website.

Ahora, puede ser que decidas adaptar el garaje de tu propia casa para poner en marcha tu emprendimiento. Este garaje sería el equivalente a tu propio disco duro. Pero luego lo piensas mejor y te percatas de que tendrías que vivir en un pequeño rincón de tu casa para poder poner en marcha tu proyecto, y no estás dispuesto a sacrificar tu propio espacio vital para almacenar allí la abundante cantidad de mercancía de tu negocio.

Es así como ya habrás llegado a la conclusión básica: el alojamiento web y el registro de dominio son dos caras de la misma moneda. Por un lado, cuando quieres navegar en alguna página web, escribes un nombre y al final colocas alguna extensión. Por ejemplo, escribes latinoamericahosting.com.co, en lugar de colocar una dirección IP que luce más o menos como 192.168.0.x.x (donde x es un número que va entre 1 y 264).

Pues bien, el hecho de que al escribir el nombre de tu website Internet pueda dirigir a tu cliente potencial a un lugar en la web, es posible gracias a que has hecho el debido registro del dominio.

Vale la pena aclarar aquí que, dependiendo de la extensión (lo anotado después del punto), se puede conocer de antemano si tal website será de uso común o para la comunidad (.com) o será una página de alguna institución educativa (.edu), de algún estamento gubernamental (.gov), etc.

Además del dominio, los archivos, vídeos e imágenes manejados en tu website estarán seguros si contratas una compañía de hosting experta y confiable dedicada al registro de dominios y al alojamiento web o web hosting.